Waldo Mancilla 的个人资料APRENDER ESPANHOL É FÁCI...照片日志列表更多 工具 帮助

日志


LA VERDAD

 

 

Principio que debería nortear el quehacer del hombre, ya no lo es más. Este principio, que ennoblece la relación humana, permitiendo mirar con la frente en alto y a los ojos de nuestro interlocutor, teniendo como consecuencia inmediata el aplauso recibido de nuestra conciencia y el regocijo del corazón, es enlodado cada día y a cada instante.

 

No sólo se miente al no decir la verdad, también se miente al decir media verdad, o lo que es lo mismo, media mentira. Y también se miente con la mirada y con la caricia falsa.

 

Claro que la verdad a veces es dura y puede herir. Pero las consecuencias de la mentira serán siempre peores.

 

Pero…

 

¿Cómo ese amigo mío mintió y así logró el mejor puesto de trabajo y con el mejor salario?

 

¿Y ese diputado que dice ‘yo no sabía”, “yo no tenía conocimiento”, y ahora es más rico que antes?

 

Claro, es así…

 

Mintieron y volverán a mentir, pues ahora es necesario encubrir la mentira anterior, y así sucesivamente…

 

Pero…

 

Y este pero es más importante que el anterior.

 

Algún día serán descubiertos.

 

Algún día alguien les enrostrará lo hecho.

 

Algún día, y esto sí es definitivo; tendrán que dar cuenta de sus actos.

 

Y ahí ya no podrán mentir.

VERBOS EXCLUSIVAMENTE PRONOMINALES

 

 

Los verbos exclusivamente pronominales son los que aparecen acompañados con la partícula “se” en la entrada del verbo en la versión electrónica del DRAE. Estos verbos en su paradigma de conjugación aparecen con un pronombre átono proclítico: me arrepiento, se arrepienta.

 

Aunque gramaticalmente es correcta la conjugación de los verbos exclusivamente pronominales acompañada de pronombres enclíticos, sólo se aceptan las formas conjugadas sin el pronombre enclítico. Ejemplos: arrepiéntome no es válido se acepta arrepiento, arrepiéntase no es válido se acepta arrepienta.

 

El infinitivo de los verbos exclusivamente pronominales se puede usar con el pronombre enclítico “se” o sin él. Ejemplos: arrepentirse y arrepentir, dignarse y dignar, jumarse y jumar.

 

Los verbos transitivos e intransitivos que tienen alguna acepción como pronominales sólo se aceptan en el infinitivo sin el pronombre enclítico “se”. Ej: morir (no morirse), subir (no subirse), caer (no caerse).

 

El gerundio de los verbos exclusivamente pronominales se acepta únicamente sin pronombre enclítico. Ejemplos: dignando (no dignándose), jumando (no jumándose).

 

El participio pasivo de los verbos exclusivamente pronominales, al igual que el de los intransitivos, se acepta únicamente en su forma masculina singular. Ejemplos: dignado (no dignados, ni dignada, ni dignadas), jumado (no jumados, ni jumada, ni jumadas). Es válido el participio pasivo de aquellos verbos pronominales que tienen entrada propia en el DRAE, además si esta entrada propia tiene uso actual es posible escribirla en plural. Ejemplo: arrepentida–arrepentidas.

 

El imperativo de los verbos pronominales no se acepta, porque se construye con los pronombres enclíticos “te” y “os”. Ejemplo: no se acepta aduéñate o adueñaos.

 

No se consideran exclusivamente pronominales, y no pueden escribirse con la partícula “se” en el infinitivo, aquellos verbos que a pesar de ser pronominales en algunas de sus acepciones actuales, no aparecen  con la  partícula “se” en su correspondiente entrada en la versión electrónica del DRAE. A pesar de que en su paradigma de conjugación el infinitivo de estos verbos está acompañado del pronombre “se”. Esto ocurre porque estos verbo tienen algunas acepciones no pronominales, bien sea como transitivos o intransitivos, anticuadas, desusadas o de la germanía. Ejemplo fugar, a pesar de que este verbo en su paradigma de conjugación aparece en el infinitivo con la partícula “se”, fugarse, el infinitivo aceptado es fugar. Se aceptan todas las formas conjugadas que son válidas de los verbos pronominales incluidos en esta categoría.

 

Los verbos que tienen una acepción o uso actual transitivo o intransitivo, pero muestran un paradigma verbal pronominal, se conjugan atendiendo dicho uso actual transitivo o intransitivo, es decir, como si el paradigma mostrado fuera no pronominal. Ejemplos: aneblar, aparroquiar, apegar, denegrecer, horrar y jarretar se conjugan como transitivos, y amalar como intransitivo.

 

Ejercicios de Vocabulario

Explique el significado de las siguientes palabras y forme sus antónimos anteponiendo uno de estos prefijos

A-

An-

Des-

Di-

Dis-

I-

Im-

In-

 

 

 

abastecer
acato
accesible
aceptable
acierto
aconsejar
acostumbrado
aerobio
alentador
animado
arraigo
asequible
audible
avenencia
borrable

centrar
cierto
coherente
concluso
conforme
congruente
continuo
corrupto
cruento
discreto
eludible
enfocar
falible
frecuente
gustar

legal
legible
legítimo
limitable
móvil
mutable
nominado
normal
obediente
palpable
perceptible
preocupación
púdico
putrescible
racional

realizable
reductible
refutable
reprensible
resoluble
salubre
séptico
sexuado
simetría
simétrico
similitud
soluble
soslayable
típico
tonal

realizable
reductible
refutable
reprensible
resoluble
salubre
séptico
sexuado
simetría
simétrico
similitud
soluble
típico
tonal

 

Ejercicios con verbos

Escriba un verbo de significado similar al de cada una de las siguientes perífrasis.

 

apuntar el alba
caer la noche
caer la tarde
cargar de electricidad
cometer un fallo
convertir en carbón
convertir(se) en sólido
convertir(se) en rico
dar bofetadas
dar palos

dar puñaladas
dar un premio
dar voces
hacer agujeros
imponer un castigo
poner paz
poner un ejemplo
poner(se) oscuro
poner(se) triste
volver(se) bruto

 

EL MAESTRO

 El senor Ruiz era un profesor de literatura muy famoso.

 

Un día otro profesor de Ia Universidad, amigo suyo, lo invitó a cenar a su casa. El senor Ruiz no sabía dónde vivía su amigo y éste le escribió Ia dirección en un papel diciendole en qué parte de la ciudad estaba su casa. Aquella noche el señor Ruiz se dirigió a casa de su amigo, pero era bastante difícil encontrarIa. AI llegar a una calle vio que el nombre de ésta estaba muy alto y es­crito en letra pequena, y como era un poco corto de vista no podía hacerlo.  

 

Por esto se dirigió a un hombre que por allí pasaba y le pi­que tuviera Ia amabilidad de leerle el nombre de la calle.

 

El hombre se acercó, miró con atención, dio varias vuel­tas y finalmente le dijo aI profesor con toda sinceridad:

 

- La verdad es que a mí me pasa lo mismo que a usted:

 

Tampoco sé leer.

Juan D. Luque Durán

 

 

Corto de vista: Que no puede ver con claridad a cierta distancia.

 

CONTESTAR:

 

- ¿Quién era el señor Ruiz?

- ¿Quién lo invitó un dia?

- ¿A qué lo invitó?

- ¿Dónde enseñaba el señor Ruiz?

- ¿Cuándo fue el señor Ruiz a Ia casa de su amigo?

- ¿Por qué no podía leer el nombre de Ia calle?

- ¿Cómo tenía Ia vista el señor Ruiz?

- ¿A quién le pidió ayuda?           .

- ¿Qué hizo el hombre aI que pidió ayuda?

- ¿Qué dijo el hombre?

 

 

TOBÍAS

 

 

Un día estaba Tobías en Ia plaza, esperando el autobús, cuando se le acercó un muchacho muy joven que le dijo:

 

- Por favor, ¿puede usted dar me fuego?

 

- Enciende deI mío -le dijo Tobías, sin quitarse el cigarrillo de Ia boca.

 

EI muchacho, a pesar de sus esfuerzos, no pudo llegar con su cigarrillo aI de Tobias porque éste era bastante alto. AI fin, tras inútiles esfuerzos, dijo:

 

- Lo siento, señor; pero no aIcanzo a su cigarrillo. ¿Puede bajarIo un poco, por favor?

 

- Más lo siento yo- respondió Tobías-; cuando crezcas lo suficiente y consigas alcanzar, entonces podrás fumar.

 

 Juan Luque Durán

 

Vocabulario

 

A pesar de = aun con, incluso con.

Tras = después de.

Crezcas = presente de subjuntivo dei verbo irregular crecer. Alcanzar = lIegar a.

 

Contestar

 

- ¿Dónde estaba Tobías?

- ¿Qué hacía en Ia pIaza?

- ¿Qué pasó entonces?

- ¿Qué dijo eI muchacho?

- ¿Qué contestó Tobias?

- ¿Qué hizo entonces eI muchacho?

- ¿Por qué no pudo encender su cigarrillo eI muchacho?

- ¿Qué dijo entonces eI muchacho?

- ¿Qué Ie contestó Tobías?

- ¿Cuándo podría fumar eI muchacho?

El héroe de leyenda urbana

A la casa viene a veces don Nicolás, un maestro de obra que nos hace trabajos de fontanería y albañilería. Ronda ya los cincuenta y es ameno para platicar. Aunque hace tiempo que lo conozco no había platicado con él mucho, hasta el otro día cuando me contó algunas de sus historias.

 

—Mire esta cicatriz, don José —me dijo, levantándose un poco la camisa—. Fue la vez que me dejaron sin riñón, sólo Dios sabe cómo sobreviví.

 

—Cuénteme don Nico —le contesté, interesado y sorprendido.

 

—Pues verá, hace unos 10 años yo estaba echado a la perdición. En ese tiempo me había dejado mi mujer. Me gustaba ir de cantina en cantina e ir a visitar a las mujeres alegres. Un día que regresaba de una construcción, en una puerta de casa estaba parada una mujer muy guapa. Me dio las buenas tardes con una hermosa sonrisa, como si se estuviera poniendo el sol en sus labios. Yo me sorprendí de que una bonita se hubiera tomado la molestia de saludarme, yo sé que esas mujeres buscan otro tipo de hombres, que estén a su altura.

 

Al siguiente día me saludó de nuevo y me preguntó que si yo podía hacerle un trabajito de fontanería en su casa. Ah, por ahí iba la cosa, pensé. Después me dijo que no tenía cómo pagarme, pero que podíamos entendernos, y se puso coqueta y se pasó la lengua sobre los labios. Bueno, pensé, que sea lo que Dios quiera. Y entré a su casa.

 

Me mostró un chorro que estaba descompuesto y en menos de quince minutos yo ya lo tenía arreglado, yo soy bueno para los chapuces. Entonces tenía que venir el pago… Cuando le avisé que había terminado, salió de su cuarto con un camisoncito alborotador, y bueno, uno de hombre, qué va a hacer uno pues, tuve que hacer lo que me tocaba.

 

—Bueno don Nico, pero entonces le fue bien, de qué se queja.

 

—Es que todavía no he terminado —me respondió muy serio—, lo malo vino después. Ella después de lo que hicimos me ofreció un cafecito. Por supuesto que acepté, yo soy caballero. Después de tomarme el café no supe nada más, aparecí al otro día con esta herida, desangrándome, en un basurero. El doctor del hospital me dijo que me habían sacado el riñón izquierdo. Sólo por Dios que es tan grande, estoy todavía vivo y puedo contarla.

 

—Y a la mujer que lo sedujo, ¿no la buscó para reclamarle su riñón?

 

—Regresé un par de semanas después para ver si la veía, pero la casa estaba vacía, así me dijeron los vecinos.

 

Don Nico lucía un tanto triste por su suerte. Le ofrecí una gaseosa fría, porque ya había trabajado toda la mañana. Aceptó de buena gana y seguimos nuestra charla, me dijo que me iba a contar sobre la vez de la parada en el semáforo.

 

—Esto sucedió no hace mucho, don José —dijo mirándome a los ojos—, usté que se maneja por la zona 9, debe tener cuidado. Dios no quiera que le pase, porque es feo, y uno siente que ahí se termina todo.

 

—Ya he oído lo de la ruleta de los narcos en los semáforos, pero me parece inventado todo eso.

 

— ¡Qué va! Si no me hubiera pasado a mí, yo no lo creería. Íbamos con el ingeniero Salazar por la octava calle de la zona nueve, y quedamos atrás de una camioneta de lujo negra, que era el primer carro que estaba frente al semáforo. Era mediodía y había mucho calor y el ingeniero estaba molesto por un material que no nos habían entregado a tiempo. Ese día yo había ido temprano a saludar a mi mamá y me había dicho, como si fuera un presentimiento, que me cuidara mucho, que algo me podría pasar. Vaya mamá, le dije, y no pensé mucho en el asunto.

 

Cuando el semáforo dio verde, la camioneta negra no arrancó y vi que el ingeniero se molestaba e iba a pitar con la bocina. Ese ingeniero es mero desesperado. Me recordé de las palabras de mi madrecita y le dije que se calmara, que algo malo podría ocurrir. El ingeniero me hizo caso de mala gana. Como el pick-up no tiene aire acondicionado, el calor se encerraba y él se desesperaba más. La camioneta se quedó quieta todo el verde del semáforo. Los carros de atrás de nosotros bocinaban pero el ingeniero se contuvo. Al otro verde nos vamos inge, tranquilo, le dije yo. Llegó el siguiente verde, pero la camioneta no se movió, ni parecía que se fuera a mover. El ingeniero hizo maniobra para intentar rebasarlo, pero como había tráfico no pudo, y yo le dije, esto no me huele bien, no se le ocurra bocinar, y él, ya un poco asustado también, me hizo caso. Pasó el verde y llegó de nuevo el rojo del semáforo.

 

Se abrió la puerta de piloto de la camioneta negra. El ingeniero subió el vidrio de su ventanilla hasta cerrarla. El tipo que bajó estaba vestido de pantalón negro y camisa negra, y tenía dos pistolonas al cinto. Se acercó hacia la ventana del piloto, y como el pick-up tiene vidrios polarizados, pegó la cara para vernos. Cuando nos vio, empezó a tocar la ventanilla con su pistola, y yo pensé, ya nos jodieron. El ingeniero no tuvo más que bajar la ventanilla y el tipo nos dijo que con su amigo tenían una apuesta. Si hubiéramos pitado con la bocina, nos mataban, pero como no lo habíamos hecho, nos daba los cien dólares que habían apostado. Después se volvió a montar en la camioneta negra y al dar verde, se fue.

 

— ¡Qué susto don Nico! Qué bueno que no le pasó nada don Nico, estuvo cerca.

 

—Sí, gracias a Dios —dijo tomando un sorbo de su coca cola—, nos salvamos con el ingeniero de esa. Por eso le digo que tenga cuidado, uno nunca sabe.

 

—Si, nunca se sabe.

 

—Si a usté le gusta ir a comerciales también hay que tener cuidado —soltó después de un momento de silencio—. Yo por eso no vuelvo a ir al comercial ese Miraflores, que le dicen.

 

— ¿Qué le pasó ahí pues don Nico? Que yo sepa, Miraflores es tranquilo.

 

—Será lo que usté diga, pero yo sé lo que me pasó y no lo voy a olvidar. Resulta que un día yo quería cobrar un cheque, pero era domingo. Me dijeron que en ese comercial abren los bancos también los domingos, así que me metí a esa cosa, ojalá no lo hubiera hecho. Qué bonito todo, es cierto, hay muchas cosas en las vitrinas y señoritas muy guapas que caminan por ahí. Después de cobrar mi chequecito, me puse a babosear un rato viendo vitrinas, porque para comprar no hay pisto. Me fui a comer una mi hamburguesa y una mi agua. Ya estaba para irme cuando me dieron ganas de ir al baño, y como todo era muy bonito, pensé, los baños deben estar chileros. Así que fui, y a la salida del baño, me encuentro tirado un billete de cien quetzales. Qué suerte, dije yo, y entonces lo recogí. Casi al nomás recogerlo, se me durmió la mano y todo me dio vueltas. No supe de mí, y ya cuando sentí ya era casi de noche y estaba en el suelo del baño, sin pantalón, sin zapatos. Y lo peor de todo, sin pisto. Con mucha vergüenza salí y pedí ayuda a los policías del comercial. No me creyeron, pero me consiguieron un pantalón y unos zapatos y me dieron para mi camioneta.

 

— ¿No le pasó nada más, don Nico?

 

—No… Gracias a Dios no tocaron mi parte de atrás.

 

Don Nico tomó el último sorbo de coca cola y me agradeció. Al levantarse se tomó el vientre con las manos e hizo muecas de dolor, yo le intenté tomar el brazo por si necesitaba ayuda, pero me dijo con señas que no necesitaba. Le pagué lo que habíamos acordado por el trabajo del día, y le dije que lo esperaba al día siguiente, para hacer otros trabajos. Con la frente en alto salió de casa, pero después de cruzar la puerta se volteó y me dijo que si no le podía adelantar 50 quetzales de lo de mañana, que estaba un poco apretado de pisto. Se los dí, todavía sorprendido de su mala suerte. Al otro día no se presentó, y no fue sino hasta un mes después que lo logré localizar. Llegó a la casa de nuevo, y me contó que el día en que habíamos quedado, había acompañado a su cuñado a una gasolinera para llenar el tanque de gasolina, porque se iba de viaje. Su cuñado imprudente dejó el celular encima del carro y justo cuando echaba gasolina entró una llamada, que contestó. Entonces agarró fuego su cuñado y sufrió quemaduras graves, de tercer grado. Gracias a Dios, a don Nico no le había pasado nada.

Parábola: Las sábanas sucias

Las sábanas sucias

Os lençóis sujos

Una pareja se mudó para un barrio muy tranquilo. En la primera mañana que pasaban en la casa, mientras tomaban café, la mujer reparó, por la ventana, en una vecina que colgaba sábanas en el cordel y comentó con el marido: ¡Qué sábanas sucias ella está colgando en el cordel! Si yo pudiese le enseñaría a lavar las ropas! Su marido sólo la observaba callado. Eso se repitió por tres días más. Pasado ese tiempo, la mujer se sorprendió al ver las sábanas muy blancas siendo extendidas y fue a decirle al marido: Mira, ella aprendió a lavar las ropas. El marido calmadamente respondió: ¡No, hoy me levanté más temprano y lave los vidrios de nuestra ventana!

 

 

Antes de criticar, verifique sus propios defectos y limitaciones.

 

¡Lave sus ventanas!

Um casal mudou-se para um bairro muito tranqüilo. Na primeira manhã que passavam na casa, enquanto tomavam café, a mulher reparou, pela janela, em uma vizinha que pendurava lençóis no varal e comentou com o marido: Que lençóis sujos ela está pendurando no varal! Se eu pudesse eu a ensinaria a lavar as roupas! Seu marido apenas a observava calado. Isso se repetiu por mais dois ou três dias. Passado esse tempo a mulher se surpreendeu ao ver os lençóis muito brancos sendo estendidos e foi dizer ao marido: Veja, ela aprendeu a lavar as roupas. O marido calmamente respondeu: Não, hoje eu levantei mais cedo e lavei os vidros da nossa janela!

 

Antes de criticar, verifique seus próprios defeitos e limitações.

 

Lave sua vidraça!

ADVERBIOS

Adverbios de tiempo 

Entre éstos tenemos: ahora, ayer, anteayer, hoy, mañana, antes, anoche, aún, cuando, después, entonces, jamás, luego, mientras, nunca, primero, siempre, tarde, todavía, ya, etc. 

   

Adverbios de lugar

Entre éstos tenemos: aquí, allí, allá, acá, fuera, abajo, delante, adelante, alrededor, arriba, atrás, cerca, debajo, donde, encima, enfrente, fuera, lejos, etc. 

   

Adverbios de cantidad

Entre éstos tenemos: algo, nada, apenas, bastante, casi, cuanto, demasiado, más, menos, mucho, poco, todo, sólo, mitad, tan, tanto, etc. 

   

Adverbios de modo

Entre éstos tenemos: así, bien, mal, casi, como, despacio, rápido, lento, deprisa. 

   

Adverbios de afirmación

Entre éstos tenemos: sí, claro, exacto, efectivamente, ciertamente, seguramente, justo, ya, etc.

   

Adverbios de negación

Entre éstos tenemos: no, nunca, tampoco, jamás, etc.

   

Adverbios de duda

Entre éstos tenemos: quizás, probablemente, etc.

ADJETIVOS

 

 

Existen en español algunos adjetivos que pierden la sílaba o letra final cuando van delante de sustantivo.

 

Veamos los siguientes casos:

 

Bueno: solo se apocopa para el caso masculino.

 

Bueno

Buen

buena

Carlos es un hombre bueno.

Carlos es un buen hombre.

María es una buena mujer.

 

 

María es una mujer buena.

 

Santo: se apocopa sólo ante sustantivo masculino.

 

Santo

San

Santa

Hoy es santo Domingo.

Mañana es san Juan.

Fue beatificada santa Teresa.

Se usa santo sólo con estos cuatro nombres: Tomás, Tomé, Toribio y Domingo.

 

María es una mujer santa.

 

 

 

 

Arturo parece un santo.

 

 

 

Malo: se apocopa solamente ante sustantivo masculino.

 

 

Malo

Mal

Mala

Carlos es un hombre malo.

Carlos es un mal hombre.

María es una mala mujer.

 

 

María es una mujer mala.

 

Alguno: se apocopa ante sustantivo masculino.

 

Alguno

Algún

Alguna

Creemos que alguno de ustedes fue.

Algún animal andaba en el patio.

Alguna de tus amigas se llevó el prendedor.

 

 

María quiere que Alguna de ustedes la acompañe.

 

Ninguno: se apocopa ante sustantivo masculino.

 

Ninguno

Ningún

Ninguna

Creemos que ninguno de ustedes fue.

Hace Algún tiempo yo vi a Pedro.

Ninguna de tus amigas se llevó el prendedor.

 

 

María dijo que Alguna de ustedes vaya con ella.

 

 

 

Primero: se apocopa ante sustantivo masculino.

 

Primero

Primer

Primera

El que llegue primero gana.

El año pasado termine el primer año de universidad.

La primera de tus primas que venga va al cine con nosotros.

 

 

María dijo que fue la primera vez que salió sola por Madrid.

 

 

Tercero: se apocopa ante sustantivo masculino.

 

Tercero

Tercer

Tercera

Carlos de Gavardo llegó tercero en Mónaco.

Y en Barcelona llegó en tercer lugar.

La tercera de tus primas que venga, va al cine con nosotros.

 

 

María dijo que fue la tercera vez que salió sola por Madrid.

 

Postrero: (Significa último en una lista o serie. Se dice de la parte más retirada o última de un lugar) Se apocopa ante sustantivo masculino.

 

Postrero

Postrer

Postrera

En los momentos postreros de su vida pidió perdón.

En el postrer momento de la carrera logró ganar.

La derrota postrera en Estambul duele al Sevilla

 

 

Comentario a la obra de

Leonardo da Vinci, La cena postrera.

 

Grande: Como invariable, admite apócope ante masculinos y femeninos.

 

Grande

Gran

Grande

Es un niño grande para su edad.

Hoy fue un gran día. (Masculino).

Pásame una toalla grande.

El Everest es la montaña más grande del mundo.

La Reina Sofía es una gran mujer. (Femenino).

Quiero comer la pizza más grande.

Tengo un amor muy grande por ella.

La Cordillera de los Andes también es una gran montaña.

La casa más grande es la de don Pablo.

 

Ordenar teniendo en cuenta que cada expresión tiene su sinónimo y su antónimo. Luego hacer una frase con cada expresión.

Expresiones

Sinónimos

Antónimos

Frase con cada expresión

Avanzar en el aprendizaje

Ampliar

Aceptar

 

Conceder un permiso

Apagar

Acortar

 

Corroborar una información

Censurar

Ampliar

 

Derrochar el dinero

Contrariarse

Atesorar

 

Discrepar de algo

Dilapidar

Atinar

 

Enfadarse por algo

Disentir

Coincidir

 

Extinguir un fuego

Disminuir

Contentarse

 

Fallar en algo

Fracasar

Denegar

 

Mitigar el dolor

Infringir

Desmentir

 

Obstinarse en algo

Obsesionarse

Elogiar

 

Prolongar la reunión

Otorgar

Encender

 

Rechazar una invitación

Ovacionar

Exacerbar

 

Regañar a alguien

Paliar

Respetar

 

Restringir el paso

Progresar

Retroceder

 

Transgredir una norma

Ratificar

Sancionar

 

Vitorear a alguien

Rehusar

Transigir

 

Corrige los errores que haya en las formas verbales y su uso en las frases siguientes:

¿Nos vistes ayer en el circo?

Me confirmó que tú estudia idiomas.

Nos anunció que vosotros aprended francés.

Si podré, voy de viaje.

No salid de viaje.

Si soy alto, me hayan seleccionado.

No salir de clase, muchachos.

Tal vez estudiad mañana para el examen.

La lluvia impide que ayer se celebró el encuentro

¿Me pudiese decir la hora?

¡Siéntensen de una vez!

Si podría, tal vez ha dejado de dibujar.

Por favor, hablar más bajo.

En el primer partido de liga, que comenzó en septiembre, ha perdido por 2 a 0.

Este invierno hizo mucho frío.

Hoy fui al cine.

En el partido de hoy ganó por 1 a 0.

En 1963 el invierno ha sido muy frío.

Ayer he ido de excursión.

 

 

Ejercicios diversos con verbos

Rellena los espacios con la forma correspondiente del verbo escribir:

 

Si tuviese papel ______________ una carta.

Si _______________ pronto la carta, tendremos tiempo.

No ________________ esta carta, me dijo mi padre.

Cuando __________________ usted a su amigo, salúdelo.

Dije que ___________________ usted una carta.

 

Rellena los espacios con la forma correspondiente del verbo hablar:

 

Cuando ______________ de esto la semana pasada no lo entendí.

Quisiera _______________ contigo.

Yo no _________________ si no fuera por ti.

Ahora _______________ tú, yo no quiero.

Si me _______________ claramente, sería más fácil.

Cuando le ________________ ni me prestó atención.

 

Rellena los espacios con la forma correspondiente del verbo correr:

 

No ___________________ que te caerás.

No ___________________ por ese camino, niños.

Si ___________________ más deprisa, ganaría la carrera.

Mientras tú __________________ yo te cronometraba.

_________________ nosotros ahora.

Infinitivo, gerundio y participio

 

 

Infinitivo

El infinitivo en español funciona como un sustantivo.

 

1) El infinitivo como sujeto (a veces va precedido por el artículo el):

 

Me encanta leer.

Nadar es bueno para la espalda.

El comer mucho puede perjudicar tu salud.

 

2) El infinitivo como objeto directo:

 

Quiero ver una película de Almodóvar.

Parecía estar cansado.

Pude hacer los ejercicios a tiempo.

 

3) Con los verbos hacer y dejar lleva un objeto directo de persona:

 

Lo hizo comer todo lo que había en el plato.

Lo dejo hablar hasta que se agotó.

Con verbos como permitir, aconsejar, impedir, prohibir, recomendar, rogar, también se requiere un objeto indirecto de persona:

 

Le permite salir hasta muy tarde.

Le aconsejo llegar antes de las diez.

Te prohíbo salir solo.

 

Con verbos de percepción se usa el infinitivo con un objeto directo de persona:

 

La oí cantar por la mañana.

Lo veo venir por la calle.

 

3) El infinitivo después de preposición:

 

Se levantó para encender la luz.

Se entretuvo en limpiar el coche.

Tuvo un accidente por ir conduciendo demasiado rápido.

 

4) El infinitivo después de que:

 

Hay que terminar el ejercicio.

No hay nada que hacer.

 

5) El infinitivo después de fácil, difícil, posible, imposible:

 

Esa puerta es fácil de abrir. vs. Es fácil abrir esa puerta.

Ese bote es imposible de abrir. vs. Es imposible abrir ese bote.

 

6) Infinitivo después de AL para indicar dos acciones simultáneas:

 

Al escuchar la voz de su hermana al otro lado del teléfono se asustó muchísimo.

Al llegar al semáforo gire a la izquierda.

 

7) Infinitivo después de los verbos modales poder, deber, querer:

 

Debo salir lo antes posible.

Quiere terminar con el asunto inmediatamente.

¿Puede oírme?

 

Gerundio

El gerundio, cuando no se usa como parte de las formas progresivas, funciona en español como un adverbio y se refiere a una acción que sucede a la vez o antes que la acción principal, indicando modo, causa o condición:

 

1) Modo

 

Salió frotándose las manos.

Contestó sonriendo.

 

2) Causa

 

Nada temo, estando aquí vosotros.

 

3) Condición

 

Estando yo presente, no cometerán una tontería.

 

Participio

El participio en español funciona normalmente como un adjetivo:

 

La muchacha está cansada.

Los comercios están hoy cerrados.

 

El participio sirve también para formar los tiempos compuestos de los verbos:

 

He comido demasiado

Había llovido tanto que el río se desbordó.

¿Quién habrá llamado a estas horas?

EJERCICIOS CON IMPERATIVO

Transformar estas frases imperativas afirmativas en imperativas negativas.

 

¡Vete a tu casa!

 

Anda a comprar melones.

 

Ten el desayuno preparado para cuando llegue tu abuela.

 

¡Ven!

 

Sostén mis libros.

 

Pon mis lápices en su caja.

 

Sal de tu casa ahora.

 

Compra cinco panes.

 

Abre la puerta.

 

Tráeme la silla.

 

Ve a comprar leche.

 

Anda a comprar leche.

 

Estudia todos los días.

 

Cierra la ventana.

 

Leed las cartas.

 

Ayudad a vuestra madre.

 

Escriban en el cuaderno.

 

Tomad más agua.

 

Compren el periódico.

 

Estudiad las tablas de multiplicar.

EL IMPERATIVO II

 

Formas apocopadas del imperativo de “tú”:

decir

Hacer

poner

salir

ser

tener

venir

di

Haz

pon

sal

ten

ven

El imperativo de IR (muchas veces el verbo IR se usa en su forma reflexiva)

Ir

Imperativo Positivo

Imperativo Negativo

(yo)

-

-

(tú)

ve, vete

no (te) vayas

(usted)

vaya, váyase

no (se) vaya

(nosotros)

vayamos, vayámonos

no (nos) vayamos

(vosotros)

id, idos

no (os) vayáis

(ustedes)

vayan, váyanse

no (se) vayan

En la primera persona del plural (nosotros) del verbo IR se utiliza mucho en la lengua hablada el Presente de Indicativo, por ejemplo:

¡Vamos!                                   en lugar de ¡Vayamos!

¡Vámonos!                              en lugar de ¡Vayámonos!          

 

 

 

El imperativo de SER

 Ser

Imperativo Positivo

Imperativo Negativo

(yo)

-

-

(tú)

no seas

(usted)

sea

no sea

(nosotros)

seamos

no seamos

(vosotros)

sed

no seáis

(ustedes)

sean

no sean

 

 

 

El imperativo de SABER

 

Saber

Imperativo Positivo

Imperativo Negativo

(yo)

-

-

(tú)

sabe

no sepas

(usted)

sepa

no sepa

(nosotros)

sepamos

no sepamos

(vosotros)

sabed

no sepáis

(ellos)

sepan

no sepan

 

El imperativo y los pronombres

 

En la forma negativa los pronombres personales van siempre antes del verbo, por ejemplo:

-  ¿Le doy el libro a José?

-  No se lo des.

 

En la forma afirmativa los pronombres se colocan detrás del verbo de forma enclítica, por ejemplo:

 

- ¿Le doy el libro a José?

- Dáselo.

 

Muchas veces añadimos a la forma verbal un pronombre para no repetir el sustantivo.

¿Me como todo el pastel? Sí, cómetelo todo.

 

Los pronombres reflexivos (me, te, se, nos, os, se) u otros pronombres personales también se añaden directamente a la forma verbal (como has observado en el ejemplo de cómetelo.

 

Se trata de formas aglutinadas (el verbo y los pronombres se escriben juntos, en una palabra), por ello tienes que tener cuidado con los acentos gráficos. No olvides escribirlos.

 

¡Escribe la carta!: ¡Escríbela!

 

¡Ponte el mejor vestido! ¡Póntelo!

 

 

Letras que caen:

     

En la forma afirmativa, si se añade el pronombre os a la tercera persona del plural (vosotros), la –d- intervocálica cae:

Comeos el pastel, coméoslo (y no: *comedos el pastel)

(Sólo el verbo ir mantiene la –d-: ¡idos!

     

Los verbos en –IR necesitan un acento gráfico sobre la vocal débil –i:

¡Subíos al coche!

   

También se pierde la –s delante del pronombre aglutinado “nos”:

¡Vayámonos! (y no: *vayámosnos).

 

 

 

 

El IMPERATIVO I

El modo imperativo se usa para dar órdenes, ruegos o deseos. El imperativo tiene sus propias formas sólo en la segunda persona del plural y el singular (tú, vosotros) en el resto de las personas se utiliza el modo subjuntivo.

 

Observe el siguiente esquema, se trata de un verbo regular.

 

 

Comprar

Imperativo Positivo

Imperativo Negativo

(yo)

-

-

(tú)

compra

no compres

(usted)

compre

no compre

(nosotros)

compremos

no compremos

(vosotros)

comprad

no compréis

(ustedes)

Compren

No compren

 

 

Verbos regulares

     

1. Como ha observado, en imperativo afirmativo la forma de la segunda persona singular (tú) no termina en –s (es como la forma de la tercera persona singular en presente indicativo: él compra).

     

2. Para formar el imperativo de la tercera persona del plural (vosotros) se parte del infinitivo y luego se cambia la –r final por una –d.

     

3. La tercera persona (singular y plural) en el imperativo afirmativo y negativo aparece con un cambio de la vocal final (compra -> compre) (estas formas son las del SUBJUNTIVO).

Un verbo de la primera conjugación –AR termina el imperativo formal en –e / -en“, (compre, compren).

Un verbo de la segunda o tercera conjugación –ER o -IR termina el imperativo formal en -a/ -an, (coma, escriba / coman, escriban).

   

El imperativo negativo tiene en todas las formas el cambio de vocal (morfológicamente estas formas son las del SUBJUNTIVO). La forma de tú termina en –s.

(Tú: no compres / vosotros no compréis / usted no compre / ustedes no compren).

 

Verbos con diptongo y verbos con cambio de vocal

Los verbos con diptongo y con cambio de vocal parten de la primera persona singular del presente indicativo (yo pienso, yo sirvo), mantienen el diptongo o el cambio de vocal en las formas que tienen el acento sobre la raíz (las de tú, usted, ustedes):

PENSAR: pienso verbo con diptongación en el Presente de Indicativo:

Pensar

Imperativo Positivo

Imperativo Negativo

(yo)

-

-

(tú)

piensa

no pienses

(usted)

piense

no piense

(nosotros)

pensemos

no pensemos

(vosotros)

pensad

no penséis

(ustedes)

Piensen

No piensen

 

SERVIR: sirvo (verbo con cambio de vocal en Presente de Indicativo).

Servir

Imperativo Positivo

Imperativo Negativo

(yo)

-

-

(tú)

sirve

no sirvas

(usted)

sirva

no sirva

(nosotros)

sirvamos

no sirvamos

(vosotros)

servid

no sirváis

(ustedes)

Sirvan

No sirvan

Verbos irregulares:

Los verbos irregulares parten de la primera persona singular del presente indicativo (yo hago) para formar el imperativo formal y el imperativo negativo (formas que corresponden al SUBJUNTIVO). El imperativo de tú muchas veces es una forma apocopada: haz y no *hace). El imperativo afirmativo de vosotros se forma como siempre, cambiando la –r del infinitivo por la –d.

HACER: hago (en Presente de Indicativo).

Hacer

Imperativo Positivo

Imperativo Negativo

(yo)

-

-

(tú)

Haz

no hagas

(usted)

haga

no haga

(nosotros)

hagamos

no hagamos

(vosotros)

haced

no hagáis

(ustedes)

hagan

no hagan

 

VERBOS DEFECTIVOS III

Verbos que sólo se conjugan en formas no personales y en las terceras personas de los diversos modos y tiempos. Estos verbos a pesar de gramaticalmente tener un sujeto, la acción descrita por el verbo no la realiza éste, lo cual los asemeja con los verbos impersonales. Ejemplo: acaecer, acontecer, antojarse, atañer, concernir y obstar. 

 

VERBO ACAECER

FORMAS NO PERSONALES

Infinitivo

acaecer

Participio

acaecido

Gerundio

acaeciendo

INDICATIVO

SUBJUNTIVO

Presente

acaece
acaecen

Futuro simple

acaecerá
acaecerán

Presente

acaezca
acaezcan

Pretérito imperfecto

acaecía
acaecían

Condicional simple

acaecería
acaecerían

Pretérito imperfecto

acaeciera o acaeciese
acaecieran o acaeciesen

Pretérito perfecto simple

acaeció
acaecieron

 

Futuro simple

acaeciere
acaecieren

 

El verbo regular garantir, aun perteneciendo al segundo de los grupos defectivos antes mencionados, se acepta en todas sus formas conjugadas debido a la nota morfológica que aparece en la versión electrónica del DRAE que indica que en “algunos lugares de América usado en otras formas”. Las formas no mostradas pero aceptadas son las siguientes: garanto, garante, garanten, garanta, garantas, garantamos, garantáis, garantan.

 

 

VERBO GARANTIR

FORMAS NO PERSONALES

Infinitivo

garantir

Participio

garantido

Gerundio

garantiendo

INDICATIVO

SUBJUNTIVO

Presente

 

Yo garanto

Tú garantes

Él garante
Nosotros garantimos
Vosotros garantís

Ellos garanten

Futuro simple

Yo garantiré
Tú garantirás
Él garantirá
Nosotros garantiremos
Vosotros garantiréis

Ellos garantirán

 

Pretérito imperfecto

Yo garantía
Tú garantías
Él garantía
Nosotros garantíamos
Vosotros garantíais
Ellos garantían

Condicional simple

Yo garantiría
Tú garantirías
Él garantiría
Nosotros garantiríamos
Vosotros garantiríais
Ellos garantirían

Pretérito imperfecto

Yo garantiera o garantiese
Tú garantieras o garantieses
Él garantiera o garantiese
Nosotros garantiéramos o garantiésemos
Vosotros garantierais o garantieseis
Ellos garantieran o garantiesen

Pretérito perfecto simple

Yo garantí
Tú garantiste
Él garantió
Nosotros garantimos
Vosotros garantisteis
Ellos garantieron

 

Futuro simple

Yo garantiere
Tú garantieres
Él garantiere
Nosotros garantiéremos
Vosotros garantiereis
Ellos garantieren

IMPERATIVO

garantí (vos)
garantid (vosotros)

 

Se aceptan las cuatro formas del participio pasivo de los verbos transitivos defectivos podrir, repodrir y usucapir, a pesar de que en su paradigma de conjugación no aparece el participio pasivo. La razón de esta salvedad es que estos verbos según su nota morfológica aceptan las mismas formas conjugadas del verbo empedernir. Por ejemplo, son válidas las palabras podrida, podridos, repodridas y usucapido.

VERBOS DEFECTIVOS II

Verbos defectivos que sólo se conjugan en aquellas formas cuya desinencia empieza por –i, como por ejemplo: abolir, aterir, o desabrir.

 

VERBO ABOLIR

FORMAS NO PERSONALES

Infinitivo

abolir

Participio

abolido

Gerundio

aboliendo

INDICATIVO

SUBJUNTIVO

Presente

Nosotros abolimos
vosotros abolís 

Futuro simple

Yo aboliré
Tú abolirás
Él abolirá
Nosotros aboliremos
Vosotros aboliréis
Ellos abolirán

 

Pretérito imperfecto

Yo abolía
Tú abolías
Él abolía
Nosotros abolíamos
Vosotros abolíais
Ellos abolían

Condicional simple

Yo aboliría
Tú abolirías
Él aboliría
Nosotros aboliríamos
Vosotros aboliríais Ellos abolirían

Pretérito imperfecto

Yo aboliera o aboliese
Tú abolieras o abolieses
Él aboliera o aboliese
Nosotros aboliéramos o aboliésemos
Vosotros abolierais o abolieseis  
Ellos abolieran o aboliesen

Pretérito perfecto simple

Yo abolí
Tú aboliste
Él abolió
Nosotros abolimos
Vosotros abolisteis 
Ellos abolieron

 

Futuro simple

Yo aboliere
Tú abolieres
Él aboliere
Nosotros aboliéremos
Vosotros aboliereis
Ellos abolieren

IMPERATIVO

abolid vosotros

VERBOS DEFECTIVOS I

 

 

Los verbos defectivos son aquellos que no se conjugan en todos los tiempos y personas, por lo cual para cada caso particular la versión electrónica del DRAE XXII indica en su morfología las formas conjugadas aceptadas.

 

Entre los verbos defectivos se distinguen las siguientes categorías:

 

Verbos que por motivos diversos sólo se conjugan en algunas formas. Ejemplos: el verbo balbucir no se conjuga en aquellas formas en las que habría una zeta; el verbo soler que se usa en infinitivo, gerundio, y tiempos con aspecto imperfectivo dado que este verbo alude a acciones no acabadas.  Otros ejemplos de esta categoría son: adir (Aceptar la herencia tácita o expresamente), empecer (Impedir, obstar), y raspahilar (Moverse rápida y atropelladamente).

 

VERBO BALBUCIR

FORMAS NO PERSONALES

Infinitivo

balbucir

Participio

balbucido

Gerundio

balbuciendo

INDICATIVO

SUBJUNTIVO

Presente

Tú balbuces

Él balbuce
Nosotros balbucimos
Vosotros balbucís
Ellos balbucen

Futuro simple

Yo balbuciré
Tú balbucirás
Él balbucirá
Nosotros balbuciremos
Vosotros balbuciréis
Ellos balbucirán

 

Pretérito imperfecto

Yo balbucía
Tú balbucías
Él balbucía
Nosotros balbucíamos
Vosotros balbucíais
Ellos balbucían

Condicional simple

Yo balbuciría
Tú balbucirías
Él balbuciría
Nosotros balbuciríamos
Vosotros balbuciríais  Ellos balbucirían

Pretérito imperfecto

Yo balbuciera o balbuciese
Tú balbucieras o balbucieses
Él balbuciera o balbuciese
Nosotros balbuciéramos o balbuciésemos
Vosotros balbucierais o balbucieseis
Ellos balbucieran o balbuciesen

Pretérito perfecto simple

Yo balbucí
Tú balbuciste
Él balbució
Nosotros balbucimos
Vosotros balbucisteis Ellos balbucieron

 

Futuro simple

Yo balbuciere
Tú balbucieres
Él balbuciere
Nosotros balbuciéremos
Vosotros balbuciereis
Ellos balbucieren

IMPERATIVO

balbuce (tú)
balbucid (vosotros)

 

 

 

 

VERBO SOLER

FORMAS NO PERSONALES

Infinitivo

soler

Participio

Gerundio

soliendo

INDICATIVO

 

SUBJUNTIVO

Presente

suelo
sueles
suele
solemos
soléis
suelen

 

Presente

suela
suelas
suela
solamos
soláis
suelan

Pretérito imperfecto

solía
solías
solía
solíamos
solíais
solían

 

Pretérito imperfecto

soliera o soliese
solieras o solieses
soliera o soliese
soliéramos o soliésemos
solierais o solieseis
solieran o soliesen