Waldo Mancilla 的个人资料APRENDER ESPANHOL É FÁCI...照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
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LA VERDAD
Principio que debería nortear el quehacer del hombre, ya no lo es más. Este principio, que ennoblece la relación humana, permitiendo mirar con la frente en alto y a los ojos de nuestro interlocutor, teniendo como consecuencia inmediata el aplauso recibido de nuestra conciencia y el regocijo del corazón, es enlodado cada día y a cada instante.
No sólo se miente al no decir la verdad, también se miente al decir media verdad, o lo que es lo mismo, media mentira. Y también se miente con la mirada y con la caricia falsa.
Claro que la verdad a veces es dura y puede herir. Pero las consecuencias de la mentira serán siempre peores.
Pero…
¿Cómo ese amigo mío mintió y así logró el mejor puesto de trabajo y con el mejor salario?
¿Y ese diputado que dice ‘yo no sabía”, “yo no tenía conocimiento”, y ahora es más rico que antes?
Claro, es así…
Mintieron y volverán a mentir, pues ahora es necesario encubrir la mentira anterior, y así sucesivamente…
Pero…
Y este pero es más importante que el anterior.
Algún día serán descubiertos.
Algún día alguien les enrostrará lo hecho.
Algún día, y esto sí es definitivo; tendrán que dar cuenta de sus actos.
Y ahí ya no podrán mentir. VERBOS EXCLUSIVAMENTE PRONOMINALES
Los verbos exclusivamente pronominales son los que aparecen acompañados con la partícula “se” en la entrada del verbo en la versión electrónica del DRAE. Estos verbos en su paradigma de conjugación aparecen con un pronombre átono proclítico: me arrepiento, se arrepienta.
Aunque gramaticalmente es correcta la conjugación de los verbos exclusivamente pronominales acompañada de pronombres enclíticos, sólo se aceptan las formas conjugadas sin el pronombre enclítico. Ejemplos: arrepiéntome no es válido se acepta arrepiento, arrepiéntase no es válido se acepta arrepienta.
El infinitivo de los verbos exclusivamente pronominales se puede usar con el pronombre enclítico “se” o sin él. Ejemplos: arrepentirse y arrepentir, dignarse y dignar, jumarse y jumar.
Los verbos transitivos e intransitivos que tienen alguna acepción como pronominales sólo se aceptan en el infinitivo sin el pronombre enclítico “se”. Ej: morir (no morirse), subir (no subirse), caer (no caerse).
El gerundio de los verbos exclusivamente pronominales se acepta únicamente sin pronombre enclítico. Ejemplos: dignando (no dignándose), jumando (no jumándose).
El participio pasivo de los verbos exclusivamente pronominales, al igual que el de los intransitivos, se acepta únicamente en su forma masculina singular. Ejemplos: dignado (no dignados, ni dignada, ni dignadas), jumado (no jumados, ni jumada, ni jumadas). Es válido el participio pasivo de aquellos verbos pronominales que tienen entrada propia en el DRAE, además si esta entrada propia tiene uso actual es posible escribirla en plural. Ejemplo: arrepentida–arrepentidas.
El imperativo de los verbos pronominales no se acepta, porque se construye con los pronombres enclíticos “te” y “os”. Ejemplo: no se acepta aduéñate o adueñaos.
No se consideran exclusivamente pronominales, y no pueden escribirse con la partícula “se” en el infinitivo, aquellos verbos que a pesar de ser pronominales en algunas de sus acepciones actuales, no aparecen con la partícula “se” en su correspondiente entrada en la versión electrónica del DRAE. A pesar de que en su paradigma de conjugación el infinitivo de estos verbos está acompañado del pronombre “se”. Esto ocurre porque estos verbo tienen algunas acepciones no pronominales, bien sea como transitivos o intransitivos, anticuadas, desusadas o de la germanía. Ejemplo fugar, a pesar de que este verbo en su paradigma de conjugación aparece en el infinitivo con la partícula “se”, fugarse, el infinitivo aceptado es fugar. Se aceptan todas las formas conjugadas que son válidas de los verbos pronominales incluidos en esta categoría.
Los verbos que tienen una acepción o uso actual transitivo o intransitivo, pero muestran un paradigma verbal pronominal, se conjugan atendiendo dicho uso actual transitivo o intransitivo, es decir, como si el paradigma mostrado fuera no pronominal. Ejemplos: aneblar, aparroquiar, apegar, denegrecer, horrar y jarretar se conjugan como transitivos, y amalar como intransitivo.
Ejercicios de VocabularioExplique el significado de las siguientes palabras y forme sus antónimos anteponiendo uno de estos prefijos
Ejercicios con verbosEscriba un verbo de significado similar al de cada una de las siguientes perífrasis.
EL MAESTROEl senor Ruiz era un profesor de literatura muy famoso.
Un día otro profesor de Ia Universidad, amigo suyo, lo invitó a cenar a su casa. El senor Ruiz no sabía dónde vivía su amigo y éste le escribió Ia dirección en un papel diciendole en qué parte de la ciudad estaba su casa. Aquella noche el señor Ruiz se dirigió a casa de su amigo, pero era bastante difícil encontrarIa. AI llegar a una calle vio que el nombre de ésta estaba muy alto y escrito en letra pequena, y como era un poco corto de vista no podía hacerlo.
Por esto se dirigió a un hombre que por allí pasaba y le pique tuviera Ia amabilidad de leerle el nombre de la calle.
El hombre se acercó, miró con atención, dio varias vueltas y finalmente le dijo aI profesor con toda sinceridad:
- La verdad es que a mí me pasa lo mismo que a usted:
Tampoco sé leer. Juan D. Luque Durán
Corto de vista: Que no puede ver con claridad a cierta distancia.
CONTESTAR:
- ¿Quién era el señor Ruiz? - ¿Quién lo invitó un dia? - ¿A qué lo invitó? - ¿Dónde enseñaba el señor Ruiz? - ¿Cuándo fue el señor Ruiz a Ia casa de su amigo? - ¿Por qué no podía leer el nombre de Ia calle? - ¿Cómo tenía Ia vista el señor Ruiz? - ¿A quién le pidió ayuda? . - ¿Qué hizo el hombre aI que pidió ayuda? - ¿Qué dijo el hombre?
TOBÍAS
Un día estaba Tobías en Ia plaza, esperando el autobús, cuando se le acercó un muchacho muy joven que le dijo:
- Por favor, ¿puede usted dar me fuego?
- Enciende deI mío -le dijo Tobías, sin quitarse el cigarrillo de Ia boca.
EI muchacho, a pesar de sus esfuerzos, no pudo llegar con su cigarrillo aI de Tobias porque éste era bastante alto. AI fin, tras inútiles esfuerzos, dijo:
- Lo siento, señor; pero no aIcanzo a su cigarrillo. ¿Puede bajarIo un poco, por favor?
- Más lo siento yo- respondió Tobías-; cuando crezcas lo suficiente y consigas alcanzar, entonces podrás fumar.
Juan Luque Durán
Vocabulario
A pesar de = aun con, incluso con. Tras = después de. Crezcas = presente de subjuntivo dei verbo irregular crecer. Alcanzar = lIegar a.
Contestar
- ¿Dónde estaba Tobías? - ¿Qué hacía en Ia pIaza? - ¿Qué pasó entonces? - ¿Qué dijo eI muchacho? - ¿Qué contestó Tobias? - ¿Qué hizo entonces eI muchacho? - ¿Por qué no pudo encender su cigarrillo eI muchacho? - ¿Qué dijo entonces eI muchacho? - ¿Qué Ie contestó Tobías? - ¿Cuándo podría fumar eI muchacho? El héroe de leyenda urbanaA la casa viene a veces don Nicolás, un maestro de obra que nos hace trabajos de fontanería y albañilería. Ronda ya los cincuenta y es ameno para platicar. Aunque hace tiempo que lo conozco no había platicado con él mucho, hasta el otro día cuando me contó algunas de sus historias.
—Mire esta cicatriz, don José —me dijo, levantándose un poco la camisa—. Fue la vez que me dejaron sin riñón, sólo Dios sabe cómo sobreviví.
—Cuénteme don Nico —le contesté, interesado y sorprendido.
—Pues verá, hace unos 10 años yo estaba echado a la perdición. En ese tiempo me había dejado mi mujer. Me gustaba ir de cantina en cantina e ir a visitar a las mujeres alegres. Un día que regresaba de una construcción, en una puerta de casa estaba parada una mujer muy guapa. Me dio las buenas tardes con una hermosa sonrisa, como si se estuviera poniendo el sol en sus labios. Yo me sorprendí de que una bonita se hubiera tomado la molestia de saludarme, yo sé que esas mujeres buscan otro tipo de hombres, que estén a su altura.
Al siguiente día me saludó de nuevo y me preguntó que si yo podía hacerle un trabajito de fontanería en su casa. Ah, por ahí iba la cosa, pensé. Después me dijo que no tenía cómo pagarme, pero que podíamos entendernos, y se puso coqueta y se pasó la lengua sobre los labios. Bueno, pensé, que sea lo que Dios quiera. Y entré a su casa.
Me mostró un chorro que estaba descompuesto y en menos de quince minutos yo ya lo tenía arreglado, yo soy bueno para los chapuces. Entonces tenía que venir el pago… Cuando le avisé que había terminado, salió de su cuarto con un camisoncito alborotador, y bueno, uno de hombre, qué va a hacer uno pues, tuve que hacer lo que me tocaba.
—Bueno don Nico, pero entonces le fue bien, de qué se queja.
—Es que todavía no he terminado —me respondió muy serio—, lo malo vino después. Ella después de lo que hicimos me ofreció un cafecito. Por supuesto que acepté, yo soy caballero. Después de tomarme el café no supe nada más, aparecí al otro día con esta herida, desangrándome, en un basurero. El doctor del hospital me dijo que me habían sacado el riñón izquierdo. Sólo por Dios que es tan grande, estoy todavía vivo y puedo contarla.
—Y a la mujer que lo sedujo, ¿no la buscó para reclamarle su riñón?
—Regresé un par de semanas después para ver si la veía, pero la casa estaba vacía, así me dijeron los vecinos.
Don Nico lucía un tanto triste por su suerte. Le ofrecí una gaseosa fría, porque ya había trabajado toda la mañana. Aceptó de buena gana y seguimos nuestra charla, me dijo que me iba a contar sobre la vez de la parada en el semáforo.
—Esto sucedió no hace mucho, don José —dijo mirándome a los ojos—, usté que se maneja por la zona 9, debe tener cuidado. Dios no quiera que le pase, porque es feo, y uno siente que ahí se termina todo.
—Ya he oído lo de la ruleta de los narcos en los semáforos, pero me parece inventado todo eso.
— ¡Qué va! Si no me hubiera pasado a mí, yo no lo creería. Íbamos con el ingeniero Salazar por la octava calle de la zona nueve, y quedamos atrás de una camioneta de lujo negra, que era el primer carro que estaba frente al semáforo. Era mediodía y había mucho calor y el ingeniero estaba molesto por un material que no nos habían entregado a tiempo. Ese día yo había ido temprano a saludar a mi mamá y me había dicho, como si fuera un presentimiento, que me cuidara mucho, que algo me podría pasar. Vaya mamá, le dije, y no pensé mucho en el asunto.
Cuando el semáforo dio verde, la camioneta negra no arrancó y vi que el ingeniero se molestaba e iba a pitar con la bocina. Ese ingeniero es mero desesperado. Me recordé de las palabras de mi madrecita y le dije que se calmara, que algo malo podría ocurrir. El ingeniero me hizo caso de mala gana. Como el pick-up no tiene aire acondicionado, el calor se encerraba y él se desesperaba más. La camioneta se quedó quieta todo el verde del semáforo. Los carros de atrás de nosotros bocinaban pero el ingeniero se contuvo. Al otro verde nos vamos inge, tranquilo, le dije yo. Llegó el siguiente verde, pero la camioneta no se movió, ni parecía que se fuera a mover. El ingeniero hizo maniobra para intentar rebasarlo, pero como había tráfico no pudo, y yo le dije, esto no me huele bien, no se le ocurra bocinar, y él, ya un poco asustado también, me hizo caso. Pasó el verde y llegó de nuevo el rojo del semáforo.
Se abrió la puerta de piloto de la camioneta negra. El ingeniero subió el vidrio de su ventanilla hasta cerrarla. El tipo que bajó estaba vestido de pantalón negro y camisa negra, y tenía dos pistolonas al cinto. Se acercó hacia la ventana del piloto, y como el pick-up tiene vidrios polarizados, pegó la cara para vernos. Cuando nos vio, empezó a tocar la ventanilla con su pistola, y yo pensé, ya nos jodieron. El ingeniero no tuvo más que bajar la ventanilla y el tipo nos dijo que con su amigo tenían una apuesta. Si hubiéramos pitado con la bocina, nos mataban, pero como no lo habíamos hecho, nos daba los cien dólares que habían apostado. Después se volvió a montar en la camioneta negra y al dar verde, se fue.
— ¡Qué susto don Nico! Qué bueno que no le pasó nada don Nico, estuvo cerca.
—Sí, gracias a Dios —dijo tomando un sorbo de su coca cola—, nos salvamos con el ingeniero de esa. Por eso le digo que tenga cuidado, uno nunca sabe.
—Si, nunca se sabe.
—Si a usté le gusta ir a comerciales también hay que tener cuidado —soltó después de un momento de silencio—. Yo por eso no vuelvo a ir al comercial ese Miraflores, que le dicen.
— ¿Qué le pasó ahí pues don Nico? Que yo sepa, Miraflores es tranquilo.
—Será lo que usté diga, pero yo sé lo que me pasó y no lo voy a olvidar. Resulta que un día yo quería cobrar un cheque, pero era domingo. Me dijeron que en ese comercial abren los bancos también los domingos, así que me metí a esa cosa, ojalá no lo hubiera hecho. Qué bonito todo, es cierto, hay muchas cosas en las vitrinas y señoritas muy guapas que caminan por ahí. Después de cobrar mi chequecito, me puse a babosear un rato viendo vitrinas, porque para comprar no hay pisto. Me fui a comer una mi hamburguesa y una mi agua. Ya estaba para irme cuando me dieron ganas de ir al baño, y como todo era muy bonito, pensé, los baños deben estar chileros. Así que fui, y a la salida del baño, me encuentro tirado un billete de cien quetzales. Qué suerte, dije yo, y entonces lo recogí. Casi al nomás recogerlo, se me durmió la mano y todo me dio vueltas. No supe de mí, y ya cuando sentí ya era casi de noche y estaba en el suelo del baño, sin pantalón, sin zapatos. Y lo peor de todo, sin pisto. Con mucha vergüenza salí y pedí ayuda a los policías del comercial. No me creyeron, pero me consiguieron un pantalón y unos zapatos y me dieron para mi camioneta.
— ¿No le pasó nada más, don Nico?
—No… Gracias a Dios no tocaron mi parte de atrás.
Don Nico tomó el último sorbo de coca cola y me agradeció. Al levantarse se tomó el vientre con las manos e hizo muecas de dolor, yo le intenté tomar el brazo por si necesitaba ayuda, pero me dijo con señas que no necesitaba. Le pagué lo que habíamos acordado por el trabajo del día, y le dije que lo esperaba al día siguiente, para hacer otros trabajos. Con la frente en alto salió de casa, pero después de cruzar la puerta se volteó y me dijo que si no le podía adelantar 50 quetzales de lo de mañana, que estaba un poco apretado de pisto. Se los dí, todavía sorprendido de su mala suerte. Al otro día no se presentó, y no fue sino hasta un mes después que lo logré localizar. Llegó a la casa de nuevo, y me contó que el día en que habíamos quedado, había acompañado a su cuñado a una gasolinera para llenar el tanque de gasolina, porque se iba de viaje. Su cuñado imprudente dejó el celular encima del carro y justo cuando echaba gasolina entró una llamada, que contestó. Entonces agarró fuego su cuñado y sufrió quemaduras graves, de tercer grado. Gracias a Dios, a don Nico no le había pasado nada. Parábola: Las sábanas sucias
ADVERBIOSAdverbios de tiempo Entre éstos tenemos: ahora, ayer, anteayer, hoy, mañana, antes, anoche, aún, cuando, después, entonces, jamás, luego, mientras, nunca, primero, siempre, tarde, todavía, ya, etc.
Adverbios de lugar Entre éstos tenemos: aquí, allí, allá, acá, fuera, abajo, delante, adelante, alrededor, arriba, atrás, cerca, debajo, donde, encima, enfrente, fuera, lejos, etc.
Adverbios de cantidad Entre éstos tenemos: algo, nada, apenas, bastante, casi, cuanto, demasiado, más, menos, mucho, poco, todo, sólo, mitad, tan, tanto, etc.
Adverbios de modo Entre éstos tenemos: así, bien, mal, casi, como, despacio, rápido, lento, deprisa.
Adverbios de afirmación Entre éstos tenemos: sí, claro, exacto, efectivamente, ciertamente, seguramente, justo, ya, etc.
Adverbios de negación Entre éstos tenemos: no, nunca, tampoco, jamás, etc.
Adverbios de duda Entre éstos tenemos: quizás, probablemente, etc. ADJETIVOS
Existen en español algunos adjetivos que pierden la sílaba o letra final cuando van delante de sustantivo.
Veamos los siguientes casos:
Bueno: solo se apocopa para el caso masculino.
Santo: se apocopa sólo ante sustantivo masculino.
Malo: se apocopa solamente ante sustantivo masculino.
Alguno: se apocopa ante sustantivo masculino.
Ninguno: se apocopa ante sustantivo masculino.
Primero: se apocopa ante sustantivo masculino.
Tercero: se apocopa ante sustantivo masculino.
Postrero: (Significa último en una lista o serie. Se dice de la parte más retirada o última de un lugar) Se apocopa ante sustantivo masculino.
Grande: Como invariable, admite apócope ante masculinos y femeninos.
Ordenar teniendo en cuenta que cada expresión tiene su sinónimo y su antónimo. Luego hacer una frase con cada expresión.
Corrige los errores que haya en las formas verbales y su uso en las frases siguientes:¿Nos vistes ayer en el circo? Me confirmó que tú estudia idiomas. Nos anunció que vosotros aprended francés. Si podré, voy de viaje. No salid de viaje. Si soy alto, me hayan seleccionado. No salir de clase, muchachos. Tal vez estudiad mañana para el examen. La lluvia impide que ayer se celebró el encuentro ¿Me pudiese decir la hora? ¡Siéntensen de una vez! Si podría, tal vez ha dejado de dibujar. Por favor, hablar más bajo. En el primer partido de liga, que comenzó en septiembre, ha perdido por 2 a 0. Este invierno hizo mucho frío. Hoy fui al cine. En el partido de hoy ganó por 1 a 0. En 1963 el invierno ha sido muy frío. Ayer he ido de excursión.
Ejercicios diversos con verbosRellena los espacios con la forma correspondiente del verbo escribir:
Si tuviese papel ______________ una carta. Si _______________ pronto la carta, tendremos tiempo. No ________________ esta carta, me dijo mi padre. Cuando __________________ usted a su amigo, salúdelo. Dije que ___________________ usted una carta.
Rellena los espacios con la forma correspondiente del verbo hablar:
Cuando ______________ de esto la semana pasada no lo entendí. Quisiera _______________ contigo. Yo no _________________ si no fuera por ti. Ahora _______________ tú, yo no quiero. Si me _______________ claramente, sería más fácil. Cuando le ________________ ni me prestó atención.
Rellena los espacios con la forma correspondiente del verbo correr:
No ___________________ que te caerás. No ___________________ por ese camino, niños. Si ___________________ más deprisa, ganaría la carrera. Mientras tú __________________ yo te cronometraba. _________________ nosotros ahora. Infinitivo, gerundio y participio
Infinitivo El infinitivo en español funciona como un sustantivo.
1) El infinitivo como sujeto (a veces va precedido por el artículo el):
Me encanta leer. Nadar es bueno para la espalda. El comer mucho puede perjudicar tu salud.
2) El infinitivo como objeto directo:
Quiero ver una película de Almodóvar. Parecía estar cansado. Pude hacer los ejercicios a tiempo.
3) Con los verbos hacer y dejar lleva un objeto directo de persona:
Lo hizo comer todo lo que había en el plato. Lo dejo hablar hasta que se agotó. Con verbos como permitir, aconsejar, impedir, prohibir, recomendar, rogar, también se requiere un objeto indirecto de persona:
Le permite salir hasta muy tarde. Le aconsejo llegar antes de las diez. Te prohíbo salir solo.
Con verbos de percepción se usa el infinitivo con un objeto directo de persona:
La oí cantar por la mañana. Lo veo venir por la calle.
3) El infinitivo después de preposición:
Se levantó para encender la luz. Se entretuvo en limpiar el coche. Tuvo un accidente por ir conduciendo demasiado rápido.
4) El infinitivo después de que:
Hay que terminar el ejercicio. No hay nada que hacer.
5) El infinitivo después de fácil, difícil, posible, imposible:
Esa puerta es fácil de abrir. vs. Es fácil abrir esa puerta. Ese bote es imposible de abrir. vs. Es imposible abrir ese bote.
6) Infinitivo después de AL para indicar dos acciones simultáneas:
Al escuchar la voz de su hermana al otro lado del teléfono se asustó muchísimo. Al llegar al semáforo gire a la izquierda.
7) Infinitivo después de los verbos modales poder, deber, querer:
Debo salir lo antes posible. Quiere terminar con el asunto inmediatamente. ¿Puede oírme?
Gerundio El gerundio, cuando no se usa como parte de las formas progresivas, funciona en español como un adverbio y se refiere a una acción que sucede a la vez o antes que la acción principal, indicando modo, causa o condición:
1) Modo
Salió frotándose las manos. Contestó sonriendo.
2) Causa
Nada temo, estando aquí vosotros.
3) Condición
Estando yo presente, no cometerán una tontería.
Participio El participio en español funciona normalmente como un adjetivo:
La muchacha está cansada. Los comercios están hoy cerrados.
El participio sirve también para formar los tiempos compuestos de los verbos:
He comido demasiado Había llovido tanto que el río se desbordó. ¿Quién habrá llamado a estas horas? EJERCICIOS CON IMPERATIVOTransformar estas frases imperativas afirmativas en imperativas negativas.
¡Vete a tu casa!
Anda a comprar melones.
Ten el desayuno preparado para cuando llegue tu abuela.
¡Ven!
Sostén mis libros.
Pon mis lápices en su caja.
Sal de tu casa ahora.
Compra cinco panes.
Abre la puerta.
Tráeme la silla.
Ve a comprar leche.
Anda a comprar leche.
Estudia todos los días.
Cierra la ventana.
Leed las cartas.
Ayudad a vuestra madre.
Escriban en el cuaderno.
Tomad más agua.
Compren el periódico.
Estudiad las tablas de multiplicar. EL IMPERATIVO II
Formas apocopadas del imperativo de “tú”:
El imperativo de IR (muchas veces el verbo IR se usa en su forma reflexiva)
En la primera persona del plural (nosotros) del verbo IR se utiliza mucho en la lengua hablada el Presente de Indicativo, por ejemplo: ¡Vamos! en lugar de ¡Vayamos! ¡Vámonos! en lugar de ¡Vayámonos!
El imperativo de SABER
El imperativo y los pronombres
En la forma negativa los pronombres personales van siempre antes del verbo, por ejemplo: - ¿Le doy el libro a José? - No se lo des.
En la forma afirmativa los pronombres se colocan detrás del verbo de forma enclítica, por ejemplo:
- ¿Le doy el libro a José? - Dáselo.
Muchas veces añadimos a la forma verbal un pronombre para no repetir el sustantivo. ¿Me como todo el pastel? Sí, cómetelo todo.
Los pronombres reflexivos (me, te, se, nos, os, se) u otros pronombres personales también se añaden directamente a la forma verbal (como has observado en el ejemplo de cómetelo.
Se trata de formas aglutinadas (el verbo y los pronombres se escriben juntos, en una palabra), por ello tienes que tener cuidado con los acentos gráficos. No olvides escribirlos.
¡Escribe la carta!: ¡Escríbela!
¡Ponte el mejor vestido! ¡Póntelo!
En la forma afirmativa, si se añade el pronombre os a la tercera persona del plural (vosotros), la –d- intervocálica cae: Comeos el pastel, coméoslo (y no: *comedos el pastel) (Sólo el verbo ir mantiene la –d-: ¡idos!
Los verbos en –IR necesitan un acento gráfico sobre la vocal débil –i: ¡Subíos al coche!
También se pierde la –s delante del pronombre aglutinado “nos”: ¡Vayámonos! (y no: *vayámosnos).
El IMPERATIVO IEl modo imperativo se usa para dar órdenes, ruegos o deseos. El imperativo tiene sus propias formas sólo en la segunda persona del plural y el singular (tú, vosotros) en el resto de las personas se utiliza el modo subjuntivo.
Observe el siguiente esquema, se trata de un verbo regular.
Verbos regulares
1. Como ha observado, en imperativo afirmativo la forma de la segunda persona singular (tú) no termina en –s (es como la forma de la tercera persona singular en presente indicativo: él compra).
2. Para formar el imperativo de la tercera persona del plural (vosotros) se parte del infinitivo y luego se cambia la –r final por una –d.
3. La tercera persona (singular y plural) en el imperativo afirmativo y negativo aparece con un cambio de la vocal final (compra -> compre) (estas formas son las del SUBJUNTIVO). Un verbo de la primera conjugación –AR termina el imperativo formal en –e / -en“, (compre, compren). Un verbo de la segunda o tercera conjugación –ER o -IR termina el imperativo formal en -a/ -an, (coma, escriba / coman, escriban).
El imperativo negativo tiene en todas las formas el cambio de vocal (morfológicamente estas formas son las del SUBJUNTIVO). La forma de tú termina en –s. (Tú: no compres / vosotros no compréis / usted no compre / ustedes no compren).
Verbos con diptongo y verbos con cambio de vocal Los verbos con diptongo y con cambio de vocal parten de la primera persona singular del presente indicativo (yo pienso, yo sirvo), mantienen el diptongo o el cambio de vocal en las formas que tienen el acento sobre la raíz (las de tú, usted, ustedes): PENSAR: pienso verbo con diptongación en el Presente de Indicativo:
SERVIR: sirvo (verbo con cambio de vocal en Presente de Indicativo).
Verbos irregulares: Los verbos irregulares parten de la primera persona singular del presente indicativo (yo hago) para formar el imperativo formal y el imperativo negativo (formas que corresponden al SUBJUNTIVO). El imperativo de tú muchas veces es una forma apocopada: haz y no *hace). El imperativo afirmativo de vosotros se forma como siempre, cambiando la –r del infinitivo por la –d. HACER: hago (en Presente de Indicativo).
VERBOS DEFECTIVOS IIIVerbos que sólo se conjugan en formas no personales y en las terceras personas de los diversos modos y tiempos. Estos verbos a pesar de gramaticalmente tener un sujeto, la acción descrita por el verbo no la realiza éste, lo cual los asemeja con los verbos impersonales. Ejemplo: acaecer, acontecer, antojarse, atañer, concernir y obstar.
El verbo regular garantir, aun perteneciendo al segundo de los grupos defectivos antes mencionados, se acepta en todas sus formas conjugadas debido a la nota morfológica que aparece en la versión electrónica del DRAE que indica que en “algunos lugares de América usado en otras formas”. Las formas no mostradas pero aceptadas son las siguientes: garanto, garante, garanten, garanta, garantas, garantamos, garantáis, garantan.
Se aceptan las cuatro formas del participio pasivo de los verbos transitivos defectivos podrir, repodrir y usucapir, a pesar de que en su paradigma de conjugación no aparece el participio pasivo. La razón de esta salvedad es que estos verbos según su nota morfológica aceptan las mismas formas conjugadas del verbo empedernir. Por ejemplo, son válidas las palabras podrida, podridos, repodridas y usucapido. VERBOS DEFECTIVOS IIVerbos defectivos que sólo se conjugan en aquellas formas cuya desinencia empieza por –i, como por ejemplo: abolir, aterir, o desabrir.
VERBOS DEFECTIVOS I
Los verbos defectivos son aquellos que no se conjugan en todos los tiempos y personas, por lo cual para cada caso particular la versión electrónica del DRAE XXII indica en su morfología las formas conjugadas aceptadas.
Entre los verbos defectivos se distinguen las siguientes categorías:
Verbos que por motivos diversos sólo se conjugan en algunas formas. Ejemplos: el verbo balbucir no se conjuga en aquellas formas en las que habría una zeta; el verbo soler que se usa en infinitivo, gerundio, y tiempos con aspecto imperfectivo dado que este verbo alude a acciones no acabadas. Otros ejemplos de esta categoría son: adir (Aceptar la herencia tácita o expresamente), empecer (Impedir, obstar), y raspahilar (Moverse rápida y atropelladamente).
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